Según un estudio realizado por la Universidad de Stanford, el 75% del éxito profesional e individual en el mediano y largo plazo depende de las habilidades personales (soft-skills) y sólo un 25% en su conocimiento específico (hard-skills).

El lóbulo pre-frontal del cerebro es el responsable de la capacidad de innovación, creatividad y liderazgo de la persona. El cortisol, hormona que genera el estrés, inhibe el lóbulo pre-frontal y activa el eje hipotalámico- hipofisario-adrenal, responsables del instinto de supervivencia.

En términos neurológicos una persona estresada está incapacitada para ser más creativa y desarrollar sus capacidades de liderazgo. Los pensamientos definen acciones, la repetición de las acciones forman hábitos y los hábitos definen una personalidad y resultados. La efectividad y productividad del individuo reside en la calidad de su mente. La claridad mental, la innovación y la creatividad hoy en día son factores determinantes para desarrollar equipos de alto desempeño con personas comprometidas con una vida en bienestar. Vivir en un modelo saludable de Bienestar Integral ya es posible y alcanzable, sólo se necesita estructura, orden, perseverancia y trabajo. Nada es inmediato, al menos nada que valga la pena para que perdure.

¿Qué es la Ciencia Aplicada del Bienestar Integral?

Es la rama de la ciencia que se enfoca en el desarrollo paralelo de la mente, el cuerpo y el espíritu. La propuesta es la de trabajar de manera pro-activa hacia el Bienestar Integral del individuo apoyándonos en bases científicas. La Ciencia Aplicada del Bienestar Integral, está basada en tres ramas o prácticas básicas: Psicología Positiva, Fisiología y Espiritualidad en una estructura sólida de trabajo y compromiso en equipo.